Mostrar mensagens com a etiqueta futebolista. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta futebolista. Mostrar todas as mensagens

quarta-feira, 1 de agosto de 2012

Fio Maravilha


Texto escrito por Borja Barba no site  http://www.diariosdefutbol.com/  (Link do texto original) 

Fio Maravilha, un mito hecho música







João es ya un norteamericano más. Se ha empapado de la cultura del trabajo, tan ajena a sus orígenes, y se ha convertido en un self-made man ejemplar. Lleva casi treinta años haciendo y repartiendo pizzas en el área de San Francisco, a donde llegó en la década de los ochenta con la magia de su pie izquierdo como único y ligero equipaje. Supo aprovechar las oportunidades y aprender a ganarse la vida en un país abierto a los emprendedores con agallas. João llegó a Estados Unidos para jugar al fútbol. O alsoccer. Corrían los años ochenta y el gigante norteamericano intentaba crear el caldo de cultivo ideal para el desarrollo de un deporte que hacía furor en los países de procedencia de la mayoría de los inmigrantes que comenzaban a llegar a las principales ciudades del país en busca de una vida mejor que la que les ofrecía su tierra. Fue entonces, en mitad de aquella oleada que pretendía introducir el fútbol en una sociedad inhóspita, cuando João Batista de Sales (Minas Gerais, Brasil, 1945) decidió dar un giro radical a su vida y echar raíces en la tierra prometida. Así llegó a San Francisco, previo paso por Nueva York y Los Ángeles, para acabar colgando sus ya maltrechas botas en el San Francisco Mercury, un pequeño y extravagante equipo semi amateur tan efímero como aquella primigenia fiebre por el soccer.
Pero aquellas botas cuarteadas y desgastadas que un buen día de la primavera de 1985 acabaron sus días colgadas de la percha de un vestuario de San Francisco, acompasadas por el suave balanceo que indicaba el fin de sus correrías, acumulaban una cantidad ingente de kilómetros y un buen número de goles y jugadas para el recuerdo en los mejores escenarios. Aquellas botas tenían una bonita historia detrás de ellas. Una historia que muy pocos de los que asistieron a sus últimos días conocían.
Porque hubo un día en el que João Batista de Sales, el modesto futbolista brasileño que aterrizó en Estados Unidos para ayudar a convencer al país más poderoso e influyente del mundo de las bondades del deporte más practicado del planeta, consiguió levantar y aunar el grito de júbilo de los cien mil torçedores del mítico Maracaná. Hubo un día en el que, gracias a su fútbol anárquico, efectista y barroco, fue ídolo y leyenda del Flamengo. Hubo un día en el que João, el pizzero mulato de brillante dentadura postiza y leve cojera, fue Fio Maravilha.
Desdentado por efecto de la caña de azúcar y de la mala alimentación, el joven João llegó al Flamengo cuando apenas contaba quince años, con el sueño, compartido con millones de compatriotas, de llegar a ser alguien en el mundo del fútbol. Sin llegar a ser nunca un extraordinario futbolista, algo tuvo que tener para llegar a permanecer hasta nueve temporadas en el club de regatas de Gávea. Dicen las crónicas y los testimonios de quienes le vieron jugar con la rubro-negra del Fla que fue un delantero técnico, por ello se ganó el apodo entre la torçida de Fio Maravilha, pero extravagante, desordenado y poco académico. Capaz de lo mejor y de lo peor, en ocasiones intrascendente pero, en otras, tremendamente determinante y resolutivo gracias a su capacidad técnica. Así sucedió en la noche del sábado 15 de enero de 1972.

Fio Maravilha, segundo por la derecha agachado, en una formación de Flamengo en la década de los setenta.
El Benfica lisboeta, dominador del fútbol portugués de la época, visitaba Brasil en una gira de encuentros amistosos que le llevó a medirse al Flamengo sobre el césped del monumental Maracaná, en el Torneo Internacional de Verano organizado por el club carioca. El partido, disputado e igualado, discurría ya por su segunda mitad y el Fla deMário Lobo Zagallo parecía incapaz de abrir la defensa que defendía la meta portuguesa. Fue entonces, con el partido ya sesteando hacia su tramo final, cuando la hinchada local que abarrotaba el graderío comenzó a corear con insistencia el nombre de su ídolo, de Fio Maravilha. La insistencia abrumadora de la torçida del Urubu hizo claudicar al sabio Zagallo, quien dio entrada al querido João en el minuto treinta y tres del segundo tiempo, convencido de que ya nadie podría levantar aquel empate. Y fue entonces cuando se produjo uno de esos acontecimientos inesperados y extraordinarios que, de vez en cuando, acuden puntuales para contribuir a forjar la historia de este deporte. Fio Maravilha recibió la pelota cerca del área rival, encaró a dos defensas benfiquistas a los que consiguió driblar con habilidad y se plantó ante la efigie de José Henrique, meta lisboeta, del que pudo deshacerse con un quiebro inverosímil para acabar marcando un gol de antología que daba la victoria al equipo brasileño ante el coloso europeo.
La arquibancada de Maracaná era un clamor. El ídolo había vuelto a regalar una de esas insólitas jugadas que tan de vez en cuando salían de sus botas. Y allí, en mitad de aquella hinchada apelotonada en pie, saltaba y festejaba, como un miembro más de laNação Rubro NegraJorge Ben Jor, probablemente uno de los músicos brasileños más importantes y reconocidos de la historia, quien vio en aquella perla de Fio un argumento ideal para una nueva composición musical.
‘Fio Maravilha’ se convirtió en un éxito inmediato, especialmente entre los entusiasmados seguidores del Fla, que pronto adoptaron las estrofas de Jorge Ben Jor para sus cánticos más habituales. Sin embargo, no todo iba a quedarse ahí. Mal asesorado por un abogado sediento de fama y dinero, el futbolista, quien ya afrontaba el tramo final de su carrera deportiva, decidió llevar al compositor a los tribunales por hacer un uso no autorizado de su nombre y su imagen en la letra de la popular canción. Tras un proceloso y muy costoso proceso judicial, la justicia brasileña terminó sentenciando en favor del músico y obligando a un ya retirado Fio a abonar las cuantiosas costas judiciales ocasionadas a lo largo de los años. Jorge Ben, en prueba de su buena fe, decidió adaptar el título de su canción a las circunstancias y renombrarla como ‘Filho Maravilha’, suprimiendo cualquier mención al exfutbolista.
João Batista de Sales, o, si así lo prefieren, Fio Maravilha, no ha cambiado mucho su vida desde que decidió hacer las maletas a principios de los años ochenta y dejar atrás su Brasil natal con destino a Estados Unidos. Sigue regentando su negocio de pizzas como un inmigrante más y pasa sus horas muertas entrenando a un equipo infantil, para no perder el contacto con el fútbol. Quedan muy lejos sus años de gloria, sus tiempos de ídolo de una torçida rendida incondicionalmente a él pero, para aquellos que no tuvimos la fortuna de poder verle jugar, nos queda el recuerdo de una canción atemporal. Un homenaje singular con la voz, la letra y la música de Jorge Ben Jor. Fio Maravilha, nós gostamos de você…

quarta-feira, 30 de maio de 2012

O Euro fica-te tão bem!




Chamam-te Czar, e bem. Mas se te chamassem "Gato" também não estaria mal, tantas vidas tu tens. Já te deram como morto e até enterrado tantas vezes. Agora cá estás tu, a caminho da Polónia/ Ucrânia. Agora que foste convocado e viram o que tu "mexes" uma equipa, vais ser titular, claro! Como serias em qualquer outra selecção ou clube. O problema vais ser que te deixem voltar a Alvalade depois de todos descobrirem o muito que tu jogas!
De qualquer maneira....O Euro fica-te tão bem!

quinta-feira, 10 de maio de 2012

Ode aos perdedores...

Athletic Club pede a final.
O lado dos perdedores, é sempre esse o meu quando acaba uma final.
A final do Euro 2004, a final da Taça UEFA em 2005, a final da Taça de Portugal em 2010. As mais importantes, as irrepetíveis, sempre a derrota. Portugal, Sporting e Desportivo de Chaves
Poder-se-ia dizer até que tenho uma inexplicável atracção pelos que perdem, pelo "bando dos perdedores". Lembro-me daqueles jogos da ACB, a liga espanhola de basket, ao sábado de manhã. Apanhava os jogos pelo meio e o Real Madrid ou o Barcelona inevitavelmente na frente, dava por mim sempre a torcer pelos "Davides" daquele dia, os Coren Orense, os Taugrés Vitoria, sem nenhuma ligação a eles, quase sempre perdedores para os "Golias", a roer as unhas para que aquele americano que não conhecia marcasse o triplo milagroso em cima da hora, pela glória efémera de uma vitória que nunca seria minha.

terça-feira, 10 de abril de 2012

Sporting 1 - 0 Benfica, Rábula do Lobo e da Girafa




O Lobo 
  • Os seus cérebros estão bastante desenvolvidos comparado com o resto dos animais, pelo que geralmente os tornam mais inteligentes. São animais predadores, pelo que o seu físico está adaptado para tal. Têm dentes fortes e afiados e poderosos músculos nas suas patas
  • A principal actividade que se leva a cabo numa matilha é a caça. As tarefas estão designadas previamente por cada indivíduo. Uma das vantagens dos lobos é a sua resistência, por isso, na altura de caçar será o seu trunfo para chegar perto da sua presa e capturá-la. 
  • A espécie dos lobos é considerada como uma super predadora. Significa que não tem competição externa de outros animais que determinem a sua população. Por isso, o seu nível de crescimento dependerá exclusivamente pela quantidade de alimento de que disponham.


A Girafa
  • As girafas dormem aproximadamente duas horas por dia e um pouco de cada vez. Elas dormem em pé e, apenas em ocasiões muito especiais, quando se sente completamente segura, se deita no chão para descansar. A girafa só se deita se estiver segura pois, caso um predador se aproxime, ela demora muito tempo para se levantar devido a seu tamanho.


Sem comentários......





(Foto cima: http://www.publico.pt/)
(Foto baixo: http://seromaradona.blogspot.com/ )

segunda-feira, 19 de março de 2012

Tem 39 anos e chama-se Rivaldo...


No dia 10 de Fevereiro escrevi "Uma Carta para Rivaldo", ele respondeu-me este fim de semana da melhor maneira possível e ao seu estilo. Três golos "à Rivaldo". No primeiro, o saber aparecer e adivinhar onde a bola "vai cair", depois de livre directo. No terceiro, é ver no vídeo, não tenho vocabulário suficiente para descrever com palavras!

Agora em Angola, "Vado do Seu Romildo" continua a dar lições de futebol.

Mais uma vez, obrigado por continuares.

quinta-feira, 8 de março de 2012

Era uma Vez...


















Era uma vez quando o Chaves jogava com o Sporting na "Primeira"...

Era uma vez quando as equipas eram realmente portuguesas...

Era uma vez quando não havia publicidade nas nossas camisolas...

Era uma vez quando os estádios se enchiam ao Domingo à tarde...

Era uma vez quando havia amor à camisola...

Era uma vez quando eu tinha a minha "cadeira de sonho" a ver o emblema da Ponte Romana a jogar com o do Leão...

Era uma vez quando jogavam onze contra onze e no final ganhava o futebol...

Era uma vez quando não sabíamos o que eram SAD's nem VMOC's....

Era uma vez quando os Capitães eram adeptos e símbolos dos seus clubes...

Era uma vez António Borges e Manuel Fernandes.....

Era uma vez....

(Foto "desviada" no Grupo do Facebook "Aconteça o que acontecer, sou do Chaves (GDC) até morrer!!!")

quarta-feira, 22 de fevereiro de 2012

Dias de Tempestade

Sexta-feira, 20 de Dezembro de 1996. Chaves.
Olho para as paisagens desenhadas nos painéis de azulejos da estação sem realmente as ver. Levanto a cabeça na direcção do enorme relógio que emerge da parede. Posso jurar que o ponteiro mais comprido devora os minutos mais depressa do que é costume. Não vou chegar a tempo. Por fim a voz do costume, "...senhores passageiros, vai dar entrada na linha número um, o comboio regional com destino a Porto-Campanhã...". Ponho a mochila ás costas e salto para dentro da carruagem. O comboio insiste em parar em infinitas estações e apeadeiros com pouca pressa em chegar ao destino. Campanhã. Troco de "diligência" até São Bento. Corro pela Rua Sá da Bandeira,  para não perder o autocarro, desta vez sem reparar na fachada que diz que o melhor café é o d'A Brasileira. Chego a Chaves. Sou recebido por uma chuva miudinha. A imponência do Castelo obriga-me a olhar de relance para ele. Atravesso a Cidade. Paro em casa para "despejar" a mochila. Sai-me apenas um "tudo bem? vou ver o jogo". Como resposta ouço um "vais assim....não comes nada?". Agarro qualquer coisa para comer e já estou a sair. Ainda me chega aos ouvidos um "Olha que está a chover! leva o guarda-chuva". Não levo. Avisto a  parede de pedra do estádio e ganho fôlego para continuar em passo de corrida. A chuva ganha mais força. Uma cara atrás de uma abertura com rede metálica diz-me o preço dos bilhetes. Topo Sul é o mais barato. Contorno o estádio já com a roupa encharcada colada ao corpo. O jogo já começou. Devo ter perdido dez ou quinze minutos. Encosto-me á parede na esperança de que assim a chuva se esqueça de mim. Devia ter trazido o guarda-chuva. Alguém me oferece abrigo debaixo do seu. Aceito. Como se ainda valesse a pena. No relvado, uma batalha. Onze guerreiros de azul-grená, onde se inclui um armada espanhola, combatem um exército de onze verdibrancos. O dilúvio e o frio do inverno transmontano que os castiga transformam o jogo numa batalha épica. Não há golos. Minuto setenta e seis. Junto à linha de meio-campo, levanta-se a placa "7". Ricardo, de leão ao peito, abandona o campo pelo lado oposto, directamente para a "cabine" dos visitantes. "Gooolooooo". Parte do estádio levanta-se eufórico. Á minha frente, da entrada para os balneários, em voo, punho no ar, como se de uma figura de banda desenhada da japonesa Manga se tratasse, emerge novamente Ricardo. Rebelde, visceral, excessivo. Em frente, a claque azul-grená, incendiada pela provocação. Ricardo continua. Dentes cerrados, agora com os pés fincados no chão, joelhos flectidos e os dois punhos para a frente, apertados. É o que mais festeja. Como se a sua vida dependesse daquela bola ter entrado na baliza. Não há dúvida que tem coração de leão. Dirijo a atenção novamente para a relva. O árbitro gesticula. O golo não vale, é anulado. A claque flaviense tem a sua vingança, esta servida ainda a quente. A rede que separa aquela fúria transmontana do relvado abana com a força dos braços revoltados, com a raiva dos protestos contra o jogador. Ricardo desaparece novamente no túnel. A "batalha" termina. Zero a Zero.

Quinta-feira, 16 de Fevereiro de 2012. Varsóvia.

quinta-feira, 16 de fevereiro de 2012

O Meu Pé Esquerdo

Entro no carro, ligo o rádio, "....notícia do dia.....Domingos Paciência já não é treinador do Sporting! Para o seu lugar é promovido, o até agora treinador dos juniores, Ricardo Sá Pinto...."
Um sopro,....lá vamos nós outra vez, penso eu, adivinhando a "balbúrdia" que se avizinha, e sem saber se ficar triste ou contente......


No início da década de 90, eu arriscava-me a ser desses poucos portugueses, mesmo os que não ligam "à bola", que não torcem por nenhum dos três grandes. Os anos de ouro do Desportivo de Chaves não tinham deixado espaço para mais. Nem a influência familiar vermelha, nem o recente calcanhar de Madjer me tinham atraído para a "causa".
Do Sporting, sentia admiração por uns adeptos que se mantinham fiéis e enchiam o estádio apesar de não ganharem o campeonato há muitos anos.
Enquanto o mundo prestava mais atenção a uma estrela búlgara em ascensão, Hristo Stoichkov, que tinha chegado a Barcelona para fazer história no Dream-Team de Johan Cruyff, chegava a Alvalade, silenciosamente, vindo do mesmo país , um jogador com o nome de Krassimir Guenchev Balakov, de 24 anos.
Mas depois de Radi, eu já sabia o que podia valer um búlgaro chegado de forma quase anónima e este, esquerdino, cabelo encaracolado e com o "10" nas costas, fazia-me lembrar alguém!
Não me enganei, e por "culpa" dele, de camisola verdibranca da UMBRO com os dizeres "bonança" vestida comecei a prestar atenção aos jogos do clube com o escudo do Leão.
Os livres directos, os penaltis à Panenka, as arrancadas desde o meio campo à Maradona. Golos de pé esquerdo, pé direito, de dentro e de fora da área, passes, assistências e tabelinhas. Um verdadeiro compêndio do futebolista total!
Espero até que a memória me atraiçoe e não tenha sido mesmo ele a marcar de canto directo ao meu Desportivo.

sexta-feira, 10 de fevereiro de 2012

Em Nome do Pai (uma carta para Rivaldo)

 Caro Rivaldo,

Num dia de Janeiro deste ano, ao abrir os jornais do dia ou os habituais sites da internet, todos referiam com maior ou menor destaque, a noticia, que tu, aos 39 anos, ias jogar para um clube de que eu nunca tinha ouvido falar, do Girabola, o quase incógnito campeonato Angolano!
Muitos logo disseram que "arrastas" demasiado a tua carreira.
Mas eu digo-te, ainda bem continuas! Com certeza que não é por dinheiro, a glória a que chegas-te em Barcelona com certeza que se traduziu eu igual sucesso para a tua conta bancária.
Depois de jogares em clubes como o Palmeiras, Deportivo da Corunha, FC Barcelona e AC Milan, de onde saíste com 31 anos, podias ter ido pelo caminho mais fácil e dito os habituais, "retiro-me enquanto ainda estou no auge" ou "já não tenho prazer em treinar". Mas não, continuas-te!  E sabes uma coisa? Fizeste bem! 
Jogas-te na Grécia, no Uzbequistão, voltas-te ao teu Brasil e agora vais para o Girabola. Eu, se tivesse o teu talento, faria como tu!
Quero acreditar que continuas a jogar porque amas o jogo. Aconteceu jogares no Camp Nou e no San Siro, mas estou certo que continuarias a disfrutar da mesma maneira se nunca tivesses saído do anónimo campo de Gonzagão, lá no Nordeste Brasileiro, onde jogavas quando ainda eras o "Vado do Seu Romildo", o moleque pobre e subnutrido que jogava descalço, ou talvez jogues em memória do teu Pai "Seu Romildo", que com grande sacrifício te ofereceu as tuas primeiras chuteiras, quando já tinhas 13 anos!
Quando chegas-te ao Super-Depor, eu nunca tinha ouvido falar de ti, a verdade é que só reparei quando começas-te a fazer aqueles remates de fora da área, fazias aquele movimento só teu, ficavas suspenso no ar, a bola saia-te do pé esquerdo e, talvez agradecida pela forma delicada como a tratavas, mantinha-se ali, a um palmo da relva e já todos sabiam que ia entrar na baliza juntinho a um dos postes, estivesse na porteria um guarda-redes da 2ª divisão num jogo da Copa, ou fosse o soberbo "Gigi" Buffon em partida da Champions. 

sábado, 28 de janeiro de 2012

O Craque que veio do frio.

 Imagino que terá chegado ao aeroporto de Pedras Rubras sem qualquer "circo" mediático à sua volta. À sua espera estaria apenas um dirigente do clube, ou mesmo algum sócio com disponibilidade nesse dia, e cujo amor ao clube o terá levado a ir no seu próprio carro ao Porto, para trazer "o búlgaro" na então longuíssima viagem até Chaves.
A missão que lhe estava reservada não era fácil. Para a época 86/87, o plantel do Desportivo mantinha-se praticamente na mesma, com uma importante excepção, saia para o SC Braga o titularíssimo António Borges (esse mesmo! o do melhor conjunto cabelo/bigode de sempre do futebol português!), nascido em Chaves e Capitão de Equipa. A este jogador pedia-se que o substitui-se.
Esse jogador, que chegou nesse dia de verão de 1986, tinha o estranho nome de Radoslav Metodieve Zdravkov, para sempre Radi, o "7" búlgaro do Chaves.
Para um flaviense como eu, é impossível falar de Radi sem "aquele" brilho nos olhos com as recordações daquelas três épocas do búlgaro com o emblema com o castelo e as duas chaves cruzadas sobre a ponte romana ao peito e que o transformaram num dos melhores de sempre a vestir a camisola do clube (o melhor, digo eu!).